
Enoteca en Neive - Piemonte
Después de haber vivido los últimos 9 años de mi vida en Italia, tierra de mis ancestros, teniendo la oportunidad de sumergirme en su cultura, su sociedad, su historia, sus paisajes, pero sobre todo en su gastronomía y su riqueza enológica, regreso felizmente a Colombia, país que me vio nacer y crecer.
Entre otras, una de las cosas que mas me ha impresionado después de mi regreso, es el modo en el que el mercado del vino se ha desarrollado en nuestro país.
Cuando me fui en el 2001 la situación era muy distinta. En Colombia el vino era un lujo que algunos pocos se permitían y la oferta era tal que no ayudaba: Me acuerdo que en el supermercado dónde hacía las compras el corredor de los licores comenzaba con metros y metros de ron, aguardiente y cervezas. Después los licores importados como vodka, ginebra, whisky… y al final, entre el Cariñoso y la Madame Collet, por ahí escondiditas, llenas de polvo, había una que otra botella de Casillero del Diablo, algún Undurraga y si estaba uno de suerte un par de 120 Santa Rita.
Hoy afortunadamente la situación es muy distinta y gracias a una oferta con mayor variedad que incluye no solo vinos chilenos y argentinos, sino también franceses, españoles, sudafricanos y americanos, entre otros, las cifras son muy alentadoras: ventas con un crecimiento del 15% y un consumo per cápita que, en los últimos años, ha pasado de poco mas de una copa al año a casi un litro. Y si comparamos nuestro país con otros vecinos, estamos de frente a un nivel de consumo que todavía tiene mucho espacio para crecer en los años venideros.
Durante mis años en Italia tuve la fortuna de acercarme e introducirme en un mundo muy rico en cuanto a vinos se refiere, concentrándome principalmente en la cultura enológica italiana y europea (sinceramente no bastan 9 años para descubrirla completamente). Ahora, entre los innumerables motivos que tengo para estar muy contento por haber regresado a mi país sumo la emoción que me produce saber que me encuentro en el lugar adecuado para seguir mi camino explorando nuevas realidades enológicas, conociendo de cerca las culturas chilena, argentina y americana y participando al mismo tiempo al crecimiento y desarrollo del mercado vinicola en mi país.
¡Salud Colombia!
Etiquetas: colombia, mercado, vino